El que se mueve se sale: La entrevista a Bernardo Reyes Barrón, 4 de agosto de 1908
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Indice

Introducción

Cronología

El que se mueve se sale: la entrevista de Bernardo Reyes a Heriberto Barrón, 2 de agosto de 1908

Fuentes documentales

Bibliografía

 

Introducción

 

La entrevista que el general Porfirio Díaz concedió al periodista norteamericano James Creelman en diciembre de 1907 en la Ciudad de México causó un movimiento telúrico en la clase política mexicana. A pesar que entre telones del poder se hablaba sobre la sucesión presidencial ante la inevitable muerte del caudillo tuxtepecano, la noticia que el propio Díaz convocaba a una lucha democrática para la sucesión presidencial de 1910 les cayó de sorpresa. En los primeros meses de 1908, los grupos políticos no supieron que hacer; temían una celada del viejo zorro para identificar a sus posibles opositores, la mayoría lo interpretó como una estrategia para que se le pidiera al dictador, “sacrificarse por la patria” otros seis años más como presidente y los menos, los seguidores del general Bernardo Reyes, tímidamente se empezaron a organizar.

Al ver que estos grupos formaban la oposición, Díaz le pidió al general Reyes que los desalentara, y el gobernador de Nuevo León obedeció. En entrevista pública concedida a su amigo, el periodista y escritor Heriberto Barrón, señaló la necesidad que el general Díaz continuara en el poder y que él, no albergaba aspiraciones presidenciales. A pesar de que sus palabras fueron claras, sus seguidores, más de desalentarse, continuaron con su organización, lo que llevó a la formación del movimiento reyista de 1909.

En este pequeño artículo, se habla de estas condiciones políticas que se dieron en 1908, así como el contenido de dicha entrevista, acciones políticas que marcarían, sin duda, el fortalecimiento del movimiento antirreleccionista, acaudillado por Francisco I. Madero.

 

 

 

Cronología

 

1907

Diciembre: El general Díaz concede entrevista al periodista James Creelman en la Pearson’s Magazine.

1908

Febrero. 17: El general Díaz recibe a José Madriz y Policarpo Bonilla, comisionados especiales nombrados por la Conferencia de Paz Centroamericana que se reunió en Washington.

23: The Mexican Herald publica el extracto de la entrevista Díaz-Creelman.

Marzo 3: El Imparcial reproduce la primera parte de la entrevista concedida por el general Díaz a James Creelman.

10: Muere en México el licenciado José Algara, subsecretario de Relaciones Exteriores.

14: Federico Gamboa, quien había fungido como ministro de México en Centroamérica, toma posesión de la Subsecretaría de Relaciones Exteriores.

16: Llega a la Bahía de La Magdalena el cañonero mexicano “Tampico” para dar la bienvenida a la flota del pacífico.

22: Ceremonia en el anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria en honor a Gabino Barreda. La concurrencia se dirige después al Teatro Virginia Fábregas en donde Rodolfo Reyes y Diódoro Batalla acusan al “Partido Científico” e instan al pueblo a formar un partido político democrático toda vez que Díaz ha expresado su voluntad de abandonar el poder.

Abril 1: Informa  Porfirio Díaz que en el primer semestre del año fiscal, se expidieron 3,000 títulos que ampararán 60,852 pertenencias mineras, cantidades que superan todas las anteriores. Las vías férreas de jurisdicción federal cuenta con 18, 386 kilómetros los que unidos a los ferrocarriles de los estados y particulares dan un total 22, 822 kilómetros.

Mayo 1: Huelga de ferrocarrileros. Se paraliza el tránsito entre México y Saltillo. Al día siguiente escoltas militares obligan la reanudación del servicio.

22: Presenta el Ejecutivo a la Cámara de Diputados una iniciativa de ley para emprender obras de irrigación y arbitrar los medios más apropiados para poner al alcance de las negociaciones agrícolas de la industria de exportación y de todas las que utilizan en gran escala las materias primas y los recursos naturales del país, los capitales que necesitan para desarrollarse.

Junio 16: El gobierno anuncia para el próximo primero de julio, un alza en sus tarifas aduanales. Los diferentes productos que cruzan las fronteras mexicanas, tanto marítimas como terrestres, pagarán impuestos adicionales. Entre tales productos destacan el tabaco, los diferentes materiales de acero, rieles y barras, materiales de hierro, tornillos, vigas la cal, el cemento el benzol; diferentes textiles y la sal con fines alimenticios.

17: Clausura del último periodo de sesiones del XXIV Congreso de la Unión.

24: Descubiertos en la casa de Prisciliano Silva en el Paso, Texas, huyen Práxedis G. Guerrero y Enrique Flores Magón, dejando armas, bombas de dinamita cartuchos y correspondencia.

30: Enrique Flores Magón intenta tomar Palomas, Chihuahua. Es denunciado y fracasa el plan.

Julio 18: En Bay Side, Estados Unidos, muere Jaime Nunó, autor de la música del Himno Nacional, a la edad de 83 años.

26. En una entrevista concedida a su amigo, el escritor y periodista Heriberto Barrón, editor de La República, en Monterrey, el 26 de julio de 1908, el general Reyes dio sus puntos de vista en torno a la situación política del país: consideraba indispensable la reelección de Díaz para el bienestar de México. Para el cargo de vicepresidente debería buscarse entre el círculo de los amigos íntimos de Díaz, en los que él confiaba y que compartían los secretos de Estado

Agosto 4: El Imparcial publica una entrevista de Heriberto Barrón a Bernardo Reyes en la que éste afirma que aún debe permanecer Porfirio Díaz en la presidencia.

5: El gobernador de Nuevo León, Bernardo Reyes promulgó la Ley que derogaba el sistema de peonaje en el estado y aumentaba los salarios a los trabajadores

15: Se expide la ley sobre educación primaria para el Distrito y Territorios Federales que regirá en el próximo año escolar.

Septiembre 15 y 16: Se celebran en toda la República fiestas patrióticas en conmemoración del 98° aniversario de la proclamación de la Independencia de México.

16: Apertura del XXIV Congreso de la Unión.

27: A través de sus representantes a la conferencia de paz, en La Haya, México se adhiere a la declaración de París del 16 de abril de 1856, relativa a puntos especiales de derecho marítimo, entre ellos la abolición del corso. Firmaron todas las convenciones negociadas con excepción de la que se refiere al lanzamiento de proyectiles y explosivos desde lo alto de los globos.

Octubre 27: El Diario del Hogar publica la declaración que Díaz hizo a Victoriano Agüeros, en cuanto a que no es aún oportuno políticamente el tratar de su retiro de la presidencia, pues lo que expresó a Creelman fue sólo un deseo personal.

Diciembre 13: Se instala en la ciudad de México, la Junta Organizadora del Partido Democrático, la cual convocada por Francisco de P. Sentíes, Juan Sánchez Azcona y Heriberto Barrón. La presidencia de la junta directiva recae en Benito Juárez Maza.

 

 

El que se mueve se sale: la entrevista de Bernardo Reyes a Heriberto Barrón, 4 de agosto de 1908.

 

Al iniciar el año de 1908, para los ojos de los políticos e inversionistas extranjeros, México se había convertido en un modelo de país con estabilidad política. El régimen del general Porfirio Díaz estaba por cumplir tres décadas de ejercicio ininterrumpido del poder, logrando pacificar a una joven nación convulsionada por años de guerras civiles, asonadas militares e invasiones extranjeras. Sin embargo, las condiciones políticas internas distaban de ser estables y pacíficas; por el contrario, se estaban gestando las condiciones necesarias para el desencadenamiento de una revolución social de grandes dimensiones. Sería el propio Díaz quien aumentaría la incertidumbre política con la entrevista concedida al periodista norteamericano James Creelman, a mediados de diciembre de 1907. Para muchos de sus contemporáneos, la “Entrevista Díaz-Creelman” (Documento 1)  fue un error político de don Porfirio, ya que abrió la “Caja de Pandora” que terminaría con su gobierno, como sucedió en mayo de 1911.

Más que un error, la entrevista se puede considerar inoportuna: el país atravesaba por una crisis económica severa que agudizó la desigualdad social, la paz sin pan ya no era deseada. Había un fuerte descontento político entre las clases medias y populares, quienes veían negada toda oportunidad de crecimiento económico, sobre todo cuando los elementos productivos eran controlados por el capital extranjero; por otro lado, las prestaciones sociales inexistentes y míseros salarios para el trabajador agrícola e industrial eran insuficientes para satisfacer las necesidades básicas; la falta de participación política y de democracia hacían imposibles cualquier acto de protesta; se preparaba un levantamiento armado prematuro por parte del Partido Liberal Mexicano y, el gobierno de los Estados Unidos, descontento por el manejo de Díaz hacia la inversión extranjera, al otorgarle más facilidades al capital europeo que al norteamericano, había iniciado una campaña de desprestigio en su contra.

A todo esto habría que agregar la lucha interna por el poder, el futurismo estaba al tope: ante la proximidad de la muerte de Porfirio Díaz, dos grupos se disputaban el control político del país: los “Científicos” y los “reyistas”.

Para don Porfirio, fueron dos los objetivos de la entrevista “Díaz- Creelman”: uno nacional y el otro internacional. El objetivo internacional-  fue agradar al presidente Theodore Roosevelt para que éste no cuestionara su séptima reelección en ciernes, además de combatir la campaña de desprestigio en contra de su gobierno realizada en la prensa estadounidense. El objetivo nacional era el de apaciguar a la clase política con la finalidad de cerrar filas en torno a su candidatura presidencial y a la de su candidato a la vicepresidencia, Ramón Corral. Es probable que Díaz también haya querido dejar en la entrevista, su testamento político-, para llegar “al juicio de la historia”, como un demócrata. Lo cierto es que sus objetivos no se cumplieron y por el contrario, aumentó su desprestigio.

Para muchos de sus contemporáneos, las razones de Díaz fueron más perversas: impulsar la “comedia del ruego”, esperando que el país al unísono clamara por su permanencia perpetua en el poder; mover a la “caballada política” para suprimir cualquier intento de organización política y, para algunos, tender una trampa al general Bernardo Reyes, entusiasta candidato a la vicepresidencia. Al parecer, el general Reyes mordió el anzuelo.

El general Bernardo Reyes nació en Guadalajara, Jalisco el 30 de agosto de 1850. De ideas liberales, combatió a los conservadores y al Imperio de Maximiliano. En 1876 luchó en contra de la rebelión de Tuxtepec, sin embargo, tras el triunfo de Porfirio Díaz se unió al bando vencedor. Fue gobernador interino de Nuevo León entre 1885 y 1887 y gobernador constitucional de 1889 a 1900. En 1901 fue designado secretario de Guerra y Marina. Planteó importantes propuestas para renovar y mejorar el ejército. Todo esto aumentó su popularidad, pero también sus enemigos políticos. Se enfrentó al grupo de los “científicos” por la posibilidad de que Limantour fuera el sucesor de Díaz. Consintió, apoyó e incluso participó en el periódico La Protesta que fundó su hijo Rodolfo Reyes, en el cual se atacó al grupo de los “científicos”, pero la influencia de estos últimos fue superior y Bernardo Reyes fue excluido del gabinete en 1902. De 1903 a 1909 volvió a hacerse cargo del gobierno de Nuevo León.

Cuando la clase política nacional conoció la entrevista “Díaz-Creelman”, actuó con cautela los primeros meses, pero pronto se desató la efervescencia política. El 22 de marzo de 1908, en una ceremonia pública en honor a Gabino Barreda, el antiguo director de la Escuela Nacional Preparatoria, Rodolfo Reyes, acusó a Díaz de no cumplir su palabra empeñada en la entrevista a Creelman y acusó a los “científicos” y al clero como “causantes de la degeneración nacional”. (Documento 2). Ante estas declaraciones, el general Bernardo Reyes creyó necesario explicarle al general Porfirio Díaz que la actuación de su hijo era responsabilidad de él y que no reflejaba su pensamiento ni su postura política.

Ante la proporción que habían tomado los acontecimientos, el general Porfirio Díaz pidió a sus amigos que hicieran demostraciones de apoyo públicas a su persona: Bernardo Reyes lo complació de inmediato. En una entrevista concedida a su amigo, el escritor y periodista Heriberto Barrón, editor de La República, en Monterrey, el 26 de julio de 1908, el general Reyes dio sus puntos de vista en torno a la situación política del país: consideraba indispensable la reelección de Díaz para el bienestar de México. Para el cargo de vicepresidente debería buscarse entre el círculo de los amigos íntimos de Díaz, en los que él confiaba y que compartían los secretos de Estado. (Documento 3)

La entrevista salió publicada en La República el 2 de agosto de 1908, dos días después, el diario oficialista El Imparcial lo reprodujo en sus páginas. Para Bernardo Reyes, era indispensable demostrar su lealtad a toda prueba al presidente Porfirio Díaz y otorgarle toda la libertad de que él escogería al candidato a la vicepresidencia que lo acompañaría a las elecciones de 1910. Esta postura evidenció la grave dualidad del movimiento reyista: por un lado, el general Bernardo Reyes, y por otro, los reyistas. El primero se pronunció por la permanencia de Díaz en el poder, los segundos se sintieron motivados y reavivaron sus expectativas políticas. El 22 de enero de 1909, un grupo notable de intelectuales y políticos: Heriberto Barrón, José Peón del Valle, Jesús Urueta, Diódoro Batalla, Benito Juárez Maza, Rafael Zubarán Campany, Carlos Trejo y Lerdo de Tejada, entre otros, organizaron el Partido Democrático, con la finalidad de oponerse a la candidatura de Ramón Corral a la vicepresidencia e impulsar la del general Reyes (Documento 4). De enero a julio de 1909, la candidatura de Reyes cobró fuerza, a pesar del silencio del general, quien lo rompió en septiembre para renunciar y ser enviado a Francia a una misión diplomática.

Su renuncia dejó “vestidos y alborotados” a sus seguidores, quienes decidieron seguir sus trabajos políticos bajo la sombra de un nuevo caudillo: Francisco I. Madero y su movimiento antirreleccionista. La Revolución mexicana estaba en ciernes.

 

 

 

Rafael Hernández Ángeles

 

 

Fuentes documentales

 

 

Documento 1. “Fragmento de la entrevista de Porfirio Díaz otorgada al periodista norteamericano James Creelman”, en: José María Luján, prologo; traducción de Mario Julio del Campo,  Entrevista Díaz-Creelman, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1963. (Serie: Cuadernos del Instituto de Historia, número 3). Pp. 9-19

Documento 2. “VII. El Reyismo y el pavor gubernativo”, en Rodolfo Reyes, De mi vida. Memorias políticas I (1899-1913), Madrid, Biblioteca Nueva, 1929. Pp. 80- 95

Documento 3. “La República” hace conocer varias opiniones del general Bernardo Reyes, sobre asuntos de trascendencia nacional. El Imparcial,  Número 4326, Tomo XXV, Martes 4 de agosto de 1908. Pp. 1,4.

Documento 4. Francisco de P. Sentíes, La organización política de México. El Partido Demócrata, México, Imprenta y librería de Inocencio Arriola, 1908, en: En torno a la democracia. El debate político en México (1901-1916), México, INEHRM, 1989. Pp. 159-174.

 

 

Bibliografía

Arellano, Josefina G. de, Bernardo Reyes y el movimiento reyista en México, México, INAH, 1982. (Colección Científica, Historia 131).

Así fue la Revolución mexicana. Tomo 7. La Revolución día a día. México, Senado de la República/ SEP. 1986.

Así fue la Revolución mexicana. Tomo 1. Crisis del porfirismo. México, Senado de la República/ SEP. 1986.

Ayón Zester, Francisco, Reyes y el reyismo, Guadalajara, Editorial Font, 1982.

Garciadiego, Javier, “La entrevista Díaz-Creelman”, en: Javier Garciadiego, Ensayos de historia sociopolítica de la Revolución mexicana, México, El COLMEX, 2011. Pp. 9-52

Luján, José María prologo; traducción de Mario Julio del Campo,  Entrevista Díaz-Creelman, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1963. (Serie: Cuadernos del Instituto de Historia, número 3).

Niemeyer, Jr., E. V., El general Bernardo Reyes, Monterrey, Gobierno del Estado de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León, 1966.

Reyes, Rodolfo, De mi vida. Memorias políticas I (1899-1913), Madrid, Biblioteca Nueva, 1929

Última modificación:
17/04/2018 12:30:52 PM 12:30:52 por Administrador INEHRM


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